Valdeolivas es una pequeña población de La Alcarria conquense, siendo el olivar, como su propio nombre indica, el elemento más destacado tanto del paisaje como de la economía, bajo la D.O. Aceite de La Alcarria, complementándose con otros cultivos de secano como la viña o el cereal.
Desde la Puerta de Huete, bordeamos el pueblo por la Ronda de la Calzada. Por la calle S. Roque nos dirigimos hacia el colegio y giramos a la derecha. Después de 300 m, viramos al norte por un camino entre tierras de labor e iniciamos una subida de 2 km y casi 200 m de desnivel.
A media ladera tomamos una senda por la derecha que desemboca en una pista. Tras el último repecho, llegamos a la ermita de S. Quirico y Sta. Julita. Desde su mirador disfrutamos de magníficas vistas de la Hoya del Infantado, depresión natural ubicada entre las Sierras de Altomira y Bascuñana. Desde la ermita tomamos un camino forestal. Después de 1.300 m, giramos bruscamente a la derecha se recorren unos metros de senda para girar a continuación a la izquierda hasta llegar a uno de los puntos más interesantes del recorrido. Con espectaculares vistas de las Sierras de Bascuñana y del Rodenal, encontraremos los restos a medio tallar de una piedra de moler troncocónica: la “Piedra Molón”. Siguiendo el trazado, caminamos sobre un “mar de piedras”, hasta el vértice geodésico del Llano de la Sierra (1.146 m). Tras 200 m, giramos a la izquierda para descender por el “camino de las Fuentecillas” y desembocar en una pista de tierra que nos lleva al antiguo lavadero de “El Chárcol”.
Rumbo al casco urbano, dejamos a la izquierda la fuente de los Tres Caños y el edificio de la antigua Almazara. Entramos en Valdeolivas por el Arco de Molina (916 m), lugar que nos recuerda que esta villa medieval estuvo amurallada.
Por la calle Resa y Coronel llegamos a la Plaza Vieja. Continuamos por las calles del Cristo del Buen Camino y Paraíso, llegando a la CM-2023 donde tomamos a la derecha hasta llegar de nuevo a la Puerta de Huete.