Huélamo es una pequeña localidad conquense llena de historia y belleza natural, rodeada por las montañas de la Serranía de Cuenca y bañada por el río Júcar. Su vecindario se extiende sobre la falda del cerro de Las Hoyas, en el que se erguía su castillo-fortaleza de origen mozárabe, conocido como Cerro Testigo. Su posición estratégica convirtió a la localidad en un baluarte defensivo en tiempos de conflicto.
Desde la población, junto con el PR-CU 07 por un camino de herradura, alcanzamos la vega del río Júcar. Tras cruzar el río y el Cordel de Huélamo, continuamos al otro lado de la carretera por la Cañada de Los Vallejuelos. Cruzamos la portera superior de la dehesa, nos separamos del PR-CU 07 y el trazado se empina hasta alcanzar la base de los farallones, cuya línea seguimos hacia la Peña Rubia. Esta cingle intermedia, en la que la vegetación es escasa, se encuentra jalonada de “covachos”. Tras uno de los recodos abandonamos la cingle para acceder a lo alto de Peña Rubia y su excelente mirador. Hacia el norte y junto a los cortados, se alcanza el punto más alto del sendero: los Portillos de la Serrezuela; pequeño tormagal que da acceso a la vertiente contraria de la sierra. Sigue un descenso entre roquedos, donde extremaremos la precaución, hasta llegar de nuevo al bosque, donde se suaviza la pendiente llegando a las Riscas de Las Torcas o del Tesoro: dos enormes rocas apoyadas en extraño equilibrio. Subimos entre viejas labores hasta traspasar la portera de la dehesa boyal de El Masegar. En este paraje es posible tomar varias direcciones según el trazado a seguir, por lo que habrá que prestar atención a la señalización. Nosotros remontamos el arroyo de las Chorreras por la Umbría de Fuenlabrada. Tras pasar junto a un par de caleras, llegamos a la Portera Alta. El recorrido sigue bajando hasta el collado del Arenal, donde se une al Camino Natural del Júcar. Desde aquí el regreso coincide con la Variante corta el PR-CU 07, que se dirige hacia la antigua tejería, y tras cruzar el paraje del Rento, aboca a una pista que retorna a la plaza de los Cargos de Huélamo.