Nos encontramos ante un singular paisaje de alto valor científico y natural. Las torcas de Lagunaseca están protegidas como Lugar de Interés Geológico (LIG) y fueron declaradas Monumento Natural en el año 2003, debido a las dimensiones del espacio protegido, a la singularidad y a la representatividad como modelo geomorfológico para la interpretación de toda la zona, además de por la diversidad de hábitats que engloba todo el conjunto.
Se trata de un conjunto de formaciones kársticas: depresiones cerradas, torcas, dolinas, uvalas, poljes…, y otras morfologías menores como lapiaces en surcos, distribuidas en una extensión de en torno 188,42 Has.
En la localidad, cada torca recibe el hombre de quien labraba su fondo, en época de nuestros abuelos y bisabuelos.
Cabe destacar la localización, en las paredes de las torcas, de comunidades rupícolas y otras especies vegetales adaptadas a fisuras y zonas umbrosas, algunas de ellas protegidas por la Ley 9/1999 de Conservación de la Naturaleza de Castilla-La Mancha. Asociado a este hábitat existe también fauna vulnerable, incluida en el catálogo Regional de especies amenazadas.
Un bello paisaje que deja al descubierto la vida de tiempos remotos.